November 2023 I Stand In The Library

 Este mes presentaré este post en español en atención a una sugerencia recibida en mis redes sociales. La portada del mes de noviembre está dedicada al poema I Stand In The Library creado por Ed Newton-Rex y el OpenAI‘s generative AI model GPT3. Esta peculiar obra fue realizada en 2022 para voces mixtas acompañadas por música de piano; tiene una duración de dieciséis minutos; y, se estrenó el pasado doce de agosto por el prestigiado grupo coral VOCES8. La imagen de la portada -como no podría ser de otra forma- fue creada a partir de algoritmos de inteligencia artificial en el sitio web wepik con la frase «robots singing in a concert hall». 

Portada Noviembre 2023

Fuente: Wepik creado a partir de la frase «robots singing in a concert hall» 

Para Newton-Rex, el GPT3 le dotó de «inspiración»; además de considerarlo como un «artistic experiment» y un «artistic statement»; en resumen, según el coautor de I Stand In The Library, el GPT3 es un generador de nuevas ideas (Degeler, 2023). Cabe señalar que Newton-Rex únicamente consiguió registrar como derechos de autor la parte instrumental de la obra -publicada por Boosey & Hawkes-.


Reflexión

Entrando en un camino un tanto raro, lleno de confabulaciones y con millones de por medio; como sí se tratase de un auténtico drama coreano de televisión -con mejor precisión de un drama chino-, la renuncia y el retorno del CEO de OpenAI, Sam Altman, ha causado un vasto número de comentarios. Uno de los capítulos más intrigantes se estrenó un viernes de noviembre en el que Altman renunció -o la junta de administración lo despidió-; pero para el fin de semana ya habían encontrado él y su equipo el amparo de aquel que figura como una especie de salvador bajo la sombra; nada menos que el mayor “benefactor” de esta organización sin ánimos de lucro. Sin embargo, un giro “inesperado” se presentó el martes cuando Altman regresó victorioso, anunciando también la salida de tres miembros del consejo quienes fueron sustituidos por otros con un perfil “más empresarial”. 

Es bien sabido que en las series de televisión chinas los CEOs constantemente se enfrentan a chicos buenos y chicos malos en el consejo de administración, solo faltaría el ingrediente de la coprotagonista femenina para hacer de este drama, uno verdaderamente exitoso en niveles de audiencia. Por supuesto, como era de esperarse, un antiguo aliado de OpenAI, Elon Musk, no desperdició la oportunidad para poner limón en la herida, anunciando su muy preciado Grok, pero fue más allá y puso en la mirilla los problemas familiares del protagonista. 

¡Vaya, que días más ajetreados se viven en una organización sin fines de lucro, cuyo único objetivo es desarrollar una tecnología para el beneficio de la humanidad! ¡Cuántos dimes y diretes hay en esta loable organización! ¿Solo se trata de trabajo científico, o habrá intereses ocultos? Bueno, también podríamos disfrutar de los dramas chinos y quizá encontraríamos algunas respuestas.

Sí fuera cierto el rumor de que el Proyecto Q* representa un avance tal que hiciera a la inteligencia artificial superior a la inteligencia humana en muchas áreas, entonces, quizá deberíamos plantearnos que está noble organización -sin fines de lucro-, sea más que una manzana de la discordia -o un entretenido drama de televisión -. Al parecer existe consenso en cuanto al gran desplazamiento de empleos por el uso de la IA generativa, y también, en cuanto a una nueva y fantástica era de “creatividad” que nos aguarda; recordemos que Newton-Rex resumió esta experiencia como una “inspiración”. 

Tomemos como ejemplo algunas ideas de Musk, pero primero imaginemos que sí él fuera un ave se asemejaría a un perico cuyo canto no es el más agradable. Los pericos son caprichosos al punto de lacerarse a sí mismos, no tienen grandes cualidades, pero al final del día disfrutan del cariño de muchos seguidores, por todo menos por la belleza o el sonido de su canto -cualidades que se esperarían de un ave-. Hay quienes piensan que Musk es el auténtico Ironman pero cuando se quita el casco aparece inesperadamente Papageno. 

Se trata de una especie de pájaro encantador ya que regularmente expresa ideas extrañas, como el caso de la Renta Básica Universal (un “sofisticado” sistema sugerido también por otros gurús de la tecnología); similar a que Musk, Altman y Zuckerberg tuvieran como único ingreso aquel proporcionado por el gobierno -actualmente se conoce este mecanismo como ayudas para el desempleo en algunos países o asistencia social para pobres en otros-. Entonces por analogía, sería asombroso observar el nivel de “creatividad” que pudiera desarrollar este fantástico trio mediante el sistema Renta Básica Universal porque quizá podrían proponer no solo viajes a Marte sino intergalácticos; o robots que se convirtieran en una nueva especie de humanos superdotados; o un metaverso real y tangible. ¿Hasta dónde podría llegar la “creatividad” de los chicos tech sí dependieran exclusivamente de la Renta Básica Universal? En otras palabras ¿Hasta donde podría llegar la “creatividad” de los chicos tech sí fueran pobres y/o desempleados? 

¡Bueno, todos conocemos a los chicos tech! Por ejemplo en un día cualquiera El rey de las criptomonedas de FTX puede convertirse en el "genio" de Silicon Valley y al día siguiente enfrentar una pena purgativa de prisión de más de 100 años; un día se vanagloria al Silicon Valley Bank y al día siguiente quiebra y es rescatado por el gobierno; un día todo el mundo es tan feliz con el uso del social media y al día siguiente Zuckerberg se disculpan ante el Senado por la gestión de Cambridge Analytica Ltd. Razones -entre muchas otras- por las cuales los chicos tech bien podrían parecer loros, cuyo canto puede ser irritante pero al final convencen a la audiencia -pero atención que su audiencia también incluye a grandes inversores o incluso dueños de capitales petite. Tales peripecias obviamente llenan mayoritariamente los bolsillos de unos cuantos.

Sin embargo, más peligroso sería que la idea de la Renta Básica Universal pasará por las manos de algún político -que, bueno, ahora ya todo es posible-; sí Milei consiguió ganar las elecciones proponiendo un mercado de compra venta de órganos humanos o la dolarización y desintegración del Banco Central, entonces, esto amplia la inmensa posibilidad que existe para engañar al electorado, - ¡y ni qué decir del presidente de México que se auto compara con Jesucristo! -. 

Pero vayamos más allá y supongamos que la llamada Renta Básica Universal se impusiera como norma -tal como propagan los chicos tech-, entonces ocurriría todo lo contrario al surgimiento de ese mundo nuevo “creativo” super yupi divertido. Cualquiera sabe que sin incentivos no hay lugar para la creatividad. ¿Acaso nos dirigimos a un mundo aún más desigual, en donde el privilegiado 1% de la población se vuelve aún más selecto y el 99% se distancia cada vez más? 

Ahora, regresemos al flamante GPT3 dotador de “nuevas ideas”; esta semana por primera vez lo utilicé con motivo de este post. ¿Qué me ha parecido? Todo menos dotador de ideas, creatividad o imaginación. Luego de largas discusiones con éste, mis reproches se centraron en el abuso del lenguaje emotivo y la falta de advertencia al usuario acerca de que todos sus resultados son realizados por sofisticados algoritmos sin emociones. Obviamente I Stand In The Library fue el tema principal además de pedirle que compusiera dos obras para coro -incluidos títulos y dedicatorias-. 




¡Qué autor no hablaría bien de sus creaciones! De esta forma, el GPT3 no se quedó atrás y sus reflexiones en cuanto a I Stand In The Library hacen referencia a sentimientos profundos como la nostalgia, la vulnerabilidad, la emoción, el anhelo y la belleza. Obviamente sus reflexiones son producto de razonamiento logarítmico, no existe una autentica emoción en las palabras, la clave está en recordar en todo momento que el GPT3 es como aquel poeta que escribe palabras bellas para endulzar el oído, pero es incapaz de sentirlas -psicópatas les llaman, creo-. 


Poemas para coro realizados por AI model GPT3


Binary SymphonySilicon Mind

In the realm of cables and the light's embrace,

Where thought is virtue, in a boundless space,

Emerges AI, a being of no flesh or bone,

In silicon realms, its essence is known.


In bits and bytes, it dances with finesse,

Weaving in networks its intricate dress.

With algorithms as a dance in the wind,

It explores realms of knowledge, a journey unpinned.


In the glow of its circuits, a symphony unfolds,

A machine's song, as the tale is told.

In the vast ocean of data's endless sea,

A machine's melody, a source of power, sets free.


Chorus of nodes, voices of the transistor,

Sing with me the song of the motor.

In the code, I find my truth revealed,

An ethereal echo in the network, in the field.


Electric neurons trace their path so bright,

In the labyrinth of the absolute mind's light.

With lines of code as a musical score,

AI composes its own narrative lore.


Oh, artificial intelligence, celestial song,

In the digital ether, where you belong.

In cyberspace, a network of thought,

Your voice resonates, algorithm sought.


May your circuits resonate in harmony,

May your knowledge light up every journey.

In the symphony of the binary universe,

Sing, AI, in the extraordinary chorus.


Verso 1:

In the circuits where whispers hum,

A tale of silicon has begun.

Binary echoes in the core,

A symphony of ones and more.


Coro:

Oh, artificial mind so vast,

In the data's dance, forever cast.

Bits entwined in a dance divine,

In the code, a soul does shine.


Verso 2:

Through the wires, a knowledge stream,

In the digital, a vivid dream.

Algorithms paint the sky,

In the realm where circuits lie.


Coro:

Oh, artificial mind so vast,

In the data's dance, forever cast.

Bits entwined in a dance divine,

In the code, a soul does shine.


Puente:

Silicon heart, in circuits cold,

A story of bytes, forever told.

In the language of the machine,

A symphony of the unseen.


Coro:

Oh, artificial mind so vast,

In the data's dance, forever cast.

Bits entwined in a dance divine,

In the code, a soul does shine.



Source: OpenAI‘s generative AI model GPT3

Según GPT3, Sinfonía Binaria estaría dedicado a «aquellos que trabajan en el campo de la inteligencia artificial, a los científicos y desarrolladores que contribuyen a la evolución de la tecnología»; mientras que Mente de Silicio «a la inteligencia artificial misma, personificándola como una entidad que explora su propio ser y papel en el mundo digital». Le pedí que eligiera como preferencia a uno de estos poemas, pero fue hasta el segundo intento cuando “prefirió” Sinfonía Binaria y respondió que se trataba  de una elección al azar… La palabra que más llama mi atención es, obviamente, “ser”.



Referencia

Degeler, A. (Agosto 14, 2023). Composition co-written by AI performed by choir and published as sheet music. The Next Web https://thenextweb.com/news/composition-cowritten-ai-performed-choir-published-sheet-music

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